«¿Por qué es una estigma la soltería?» se pregunta Rob, el personaje de Zoë Kravitz. Alta Fidelidad tuvo su estreno en 2020, recibiendo buenas opiniones y consiguiendo un decente números de espectadores. Basada en la novela de Nick Hornby, la trama nos cuenta la complicada vida sentimental de Rob. Ella es la dueña de una tienda de viniles en New York. El personaje es uno que se la pasa todo el tiempo rompiendo la cuarta pared. Entonces, ¿por qué es una estigma la soltería? La pregunta es una que nos hace a la mitad de la temporada. Para ese momento, Rob nos ha hecho tantas preguntas, por lo que podríamos decirle que es momento de relajarse.
La serie no tendrá una segunda temporada; si analizamos lo sucedido en la primera, nos puede parecer algo bueno. Rob lleva una vida que muchos quisieran. Es joven y hace lo que le gusta. En uno de los episodios escucha a Blondie y la mismísima leyenda Debbie Harry se aparece en su cuarto para bailar. Alta Fidelidad puede ser una historia sobre cómo la expectativas de ser joven pueden ser demasiado si no se decide pasársela bien y no estar pensando en si estar soltera o soltero está bien o mal.

Vale la pena ver Alta Fidelidad solamente por Zoë Kravitz (antes de ser Gatúbela). Es absolutamente cool: todo la ropa se le ve increíble. Fuma cigarros, pero, al menos, intenta dejarlos. Deja que un par de chicos roben viniles de su tienda (o que los pidan «prestados) porque necesitan sampleos para su banda. No aceptan comprar una colección épica de viniles de una persona, dado que tiene que ver con la disputa de la separación de una pareja. La brújula moral de Rob está bien balanceada. Es una buena persona que solamente se las complica en el asunto del amor.
Alta Fidelidad es ahora una serie más para llenar el catálogo de Star Plus. No tendremos más de Rob y su encantador cinismo: Zoë Kravitz perfecciona el personaje soltando muchas frases graciosas. Ahora la actriz es una super estrella gracias al éxito de The Batman. Y es poco probable que pueda interesarle hacer una segunda temporada.
Alta Fidelidad, realmente, está para ser vista en una tarde de domingo.
(Y eso está bien).





