Fandom Película

El entretenimiento y la tecnología es nuestra pasión

Entretenimiento Música

Sin Blur y Gorillaz, los 10 mejores álbumes de Damon Albarn

Damon Albarn es conocido por ser miembro co-fundador, líder, y letrista tanto de Blur, como de Gorillaz; pero más allá de esas dos bandas, de las que difícilmente se podría decir algo nuevo, ha producido diferentes álbumes en solista, y con otros conjuntos, como The Good, The Bad and The Queen, y Rocket Juice and the Moon, en los que explora el lo-fi, el hip-hop, el synth pop, el afrobeat, la música folklórica inglesa, (marcadamente la canción marinera o saloma), e incluso la ópera y la música de orquesta. Aunque sin importar con qué estilos musicales decida malabarear este artista, siempre logra plasmar en sus composiciones una carga emotiva que transporta al escucha en un viaje intrapersonal; con Damon todo es siempre sumamente conceptual.

Nació en el seno de una familia artística el 23 de marzo de 1968 en Londres, puesto que su madre, Hazel Albarn fue diseñadora teatral en el Theatre Royal Stratford East en Londres, mientras que su padre, Keith Albarn, fue director de la Escuela de Arte de Colchester en el Instituto Colchester, y durante una corta temporada trabajó en la gerencia del grupo británico de rock, Soft Machine. El arte del teatro y el arte del rock, estuvieron presentes en la vida de Damon desde siempre; se inscribió en más de un grupo de teatro en su juventud y está por demás decir lo que pasó en esta etapa de su vida tras conocer a Graham Coxon.

Acerca de sus excéntricos progenitores, Damon llegó a compartir que siempre encontró una especie de rebeldía en imitarlos. «Siempre pensé que mis padres tenían toda la razón. Fui contra la corriente de una manera extraña, siguiéndoles continuamente». Para Damon, alguien con un origen ajeno a la vida mundana de la modernidad, la aburrida cotidianidad promedio de la clase media británica, se convertiría en objeto de constantes críticas en su música; desde que Blur lanzó en 1993 su segundo álbum, Modern Life is Rubbish, se percibe en toda la música que este londinense crea, la evolución de un incesante esfuerzo por denunciar la condición humana intrínseca al hyper-desarrollo de las sociedades capitalistas, con su insana obsesión por la acumulación de bienes materiales como sinónimo de felicidad, a costa de alguna forma de esclavitud, y el espectro de  destrucción ecológica y neo-colonialismo que imprime especialmente en la historia de África. Damon Albarn es uno de esos artistas que critican a una aristocracia de la cual, no obstante, son parte; el showbiz, para muchas celebridades, es una jaula de oro y tal fue el caso de los integrantes de Blur en pleno auge del así llamado Brit-Pop.

Quizás el hartazgo por el estilo de vida fundamentalmente occidental y consumista con el que Damon estuvo en contacto durante años, se convirtió en una razón para buscar una suerte de libertad espiritual en las culturas de África y Oriente Medio; dicho interés lo adquiere alrededor del año 2000, tras viajar al viejo continente con el objetivo de ayudar al movimiento mundial contra la desigualdad y la pobreza, Oxfam. Otro evento importante es haber conocido a Tony Allen a petición suya tras haber escuchado el single Music is my radar de Blur, mismo en en el que se le menciona. Tony Allen a su vez fue discípulo del legendario Fela Kuti, al haber sido su baterista durante los años setenta. Fue esta amistad la que introdujo el afrobeat al vocabulario musical de Damon, y afortunadamente se convirtió en un género que nunca abandonó y que se le cuela muchas veces a canciones de Gorillaz. Durante su paso por Malí, produjo Mali Music, un álbum de 16 pistas de lo que medios llamaron «electro etno», y desde entonces no ha dejado de colaborar con músicos africanos.

Damon busca unificar géneros musicales y con ellos a las culturas que representan, explora la conciencia colectiva a través de sus arquetipos sonoros y denuncia la corrupción del alma humana que causa el buscar poder sobre el otro, sea en la política, o sea en el amor; Damon busca sanar heridas históricas y personales en el arte y eleva su música a un discurso humanista universalmente trascendente para su contexto.

Sin la intención de desdeñar a Blur y Gorillaz, sino con la de hacer más visible la faceta personal y experimental de Damon Alrban, a continuación se presenta el listado de los mejores 10 álbumes que este talentoso músico ha producido hasta ahora.

10 – Democrazy (2004)

Solo recomendable para quienes realmente tengan el interés de conocer el primer intento de un trabajo solista hecho por el ex-blur. Fue grabado en diferentes habitaciones de hotel durante la gira de presentación del álbum de Blur, Think Tank, y es un tanto desarticulado, pero no deja de ser un experimento interesante de Lo-Fi y retazos de sonidos punk. 

Presenta un estadio embrionario de lo que después se convertiría en el single de Gorillaz, Dirty Harry, en I need a gun, transporta a la ingenuidad del amor adolescente en Half a Song, hace gala del punk cutre en A Rappy Song, y en general es un catálogo de experimentos sonoros que permiten comprender mejor las raíces musicales de este artista. Se editaron 5.500 copias en vinilos de 10 pulgadas bajo la etiqueta discográfica indie, Honest Jones Records, por lo que muy probablemente conseguir una copia pronto será posible sólo en subastas.

Si bien es difícil decir que sea un mal álbum, Damon no lo considera parte de su discografía y lo desconoce. «Democrazy es sólo un juego que quise sacar a la luz. Son maquetas de canciones que me iban saliendo en medio de la gira con Blur y me pareció divertido mostrarlas y editarlas sólo para curiosos», comentó ante medios.

9 – Dr. Dee: An English Opera (2011)

En julio de 2011, estrenó en el Palace Theatre de Manchester, una ópera con el director británico de cine y teatro Rufus Norris, y cuya música fue compuesta íntegramente por Damon Albarn. Se trata de una osada incursión en la música clásica, que dibuja un paisaje campestre matizado por momentos con cantos gregorianos de sopranos; quien dude que Damon sabe cantar puede simplemente reproducir este álbum que es más bien el Soundtrack oficial de una ópera inglesa, como lo indica su nombre.

La ópera trata de la trágica vida de John Dee, quien fue un matemático, astrólogo, ocultista, navegante, imperialista, y alquimista, que además fungió como consejero de la reina Isabel I de Inglaterra. En este álbum se plasma una especie de muestrario de la historia musical de Inglaterra, abarcando la música folklórica y el renacentismo en una mezcla interesante que la orquesta filarmónica de la BBC interpretó en su estreno.

8 DRC Music: Kinshasa One Two (2011)

DRC Music (Democratic Republic of the Congo Music), es una casa productora de música fundada en República del Congo, e integrada por Damon Albarn, Dan the Automator, XL Recordings, Richard Russell, Rodaidh McDonald, Jneiro Jarel, DJ Darren Cunningham, Marc Antoine, Alwest, Remi Kabaka Jr., Totally Enormous Extinct Dinosaurs, y Kwes; todos ellos crearon este álbum como parte de una iniciativa caritativa para apoyar el trabajo del grupo de Oxfam en el Congo, país que ha sido azotado por conflictos armados durante años.

Este álbum presenta una mezcla de jazz, afrobeat, y trip hop; surgió con el objetivo de impulsar las carreras de diferentes músicos de la región, y recibió buenas críticas tanto de fans como de medios especializados en música, entre ellos Pitchfork y la revista NME. Los esfuerzos de Damon por aprovechar sus reflectores para hacer visible la situación de África, son uno de los mejores ejemplos de la esencia contracultural del rock, no hay que perder de vista que este músico se curtió en el teatro y en el punk, creando una puesta en escena satírica de la cultura británica con Blur; The Clash en su incursión a sonidos afrodescendientes sentó un antecedente de una posibilidad de fusionar el punk-rock con el reggae o el ska, integrando sus discursos de igualdad y liberación; Damon ha llevado ese concepto a un superlativo y ha explorado diversas aristas de la música africana con un ímpetu que no deja de ser punk.

7 – The Nearer the Fountain, More Pure the Stream Flows (2021)

Originalmente iba a ser un soundtrack inspirado en los paisajes marítimos de Islandia, pero se convirtió en el segundo álbum de estudio de Damon como solista. En él explora sonidos dub que caracterizaron a su predecesor Everyday Robots, esta vez con mayor profundidad y textiras que juegan mucho con calmas homofonías, una estética Lo-Fi, y sonidos que transportan a costas con cielos grisáceos como un lugar metafórico de la conciencia para la nostalgia y el estado introspectivo del ánimo de su autor.

Editado bajo el sello discográfico de Transgressive Records, este álbum recibió una calificación de 7.3 por parte de Pitchfork, y cuatro estrellas de cinco por parte de NME. Explora la oscuridad y retrata la belleza oculta en la perspectiva objetivista de la depresión, que sirve como resorte para la búsqueda de una felicidad auténtica, una cuestión existencial planteada con soberbia en la música de este cautivante álbum experimental.

6 – Journey to the West (2008)

Otra incursión teatral de Damon Albarn que asimila el concepto de ópera-rock. Este álbum es el soundtrack oficial de una obra de teatro llamada Monkey: Journey to the West, que a su vez está basada en la novela china publicada en el Siglo XVI, llamada Viaje al Oeste, atribuida al erudito Wu Cheng’en y considerada una de las cuatro más grandes obras de la literatura china. La historia relata la travesía del monje budista Xuanzang a la India, para recuperar unos textos sagrados. El protagonista se hace amigo de tres seres inmortales, un mono llamado Sun Wukong, un duendecillo de agua llamado Sha Seng y un cerdo llamado Zhu Bajie, y al final todos ellos son recompensados por el cielo con la iluminación espiritual que germinó en la experiencia de su viaje, algo parecido a lo que ocurre en El Mago de Oz.

Pasando a lo musical, Journey to the West es precisamente una puesta en escena, un ejemplo de cómo se puede contar una historia a través del diálogo que la música entabla con las emociones. En el proyecto estuvo involucrado Jamie Hewlett y Damon ha compartido que su idea en un principio era convertirlo en un álbum de Gorillaz, pero perdió una contienda legal para que esto pudiera ser llamado un álbum de su conjunto virtual.

Damon explora la música clásica china, con sus flautas de bambú, y su misticismo taoísta, revisita la música clásica, y le hace un auténtico homenaje a la cultura oriental a través de sus expresiones musicales cultas, populares, e incluso aquellas provenientes de videojuegos de la era de 64 bits que terminaron por convertirse en un símbolo sonoro de los años ochenta y por influenciar a la música electrónica. Un álbum obligatorio para fans de Gorillaz.

5 The Good, the Bad and the Queen (2007)

El debut homónimo de este supergrupo de Rock formado con el bajista de The Clash, Paul Simonon, el guitarrista Simon Tong de The verve, y el baterista Tony Allen, marcó una nueva etapa de descubrimiento musical para Damon, que siempre inspirado en las artes escénicas, para este álbum explora sonidos propios del western, y musicalmente pinta un cuadro árido de la inglaterra de finales del siglo XVIII y principios del XIX. 

En este álbum se consigue una mezcla vanguardista de afrobeat, blues, lo-fi, y folk, es un álbum que condensa en forma y contenido mucho de la cultura inglesa, con sus dolosos vestigios medievales y victorianos en muchas de sus creencias y costumbres. Fue premiado como álbum del año por The Observer Music Magazine.

4 Rocket Juice and the Moon (2012)

La revista británica Pitchfork le dio una baja calificación de 6.1 de 10 a este que es el único álbum del supergrupo formado por Damon Albarn, Tony Allen y Flea. Se trata no obstante de un álbum en el que se conjugan diferentes géneros musicales que han sido tocados por una herencia cultural afrodescendiente, lo cual incluye el hip-hop, funk, afrobeat, godspell, y blues. Es un álbum que al contar con el poderío de Flea en el bajo, ostenta frecuencias graves acentuadas por un ya experto slapping propio del jazz. 

El álbum iba a ser lanzado en 2008, pero proyectos diferentes retrasaron su producción constantemente. Incluye 18 pistas y al igual que otros álbumes de Damon dio un lugar para la colaboración de diferentes músicos emergentes de África, entre ellos, M.anifest, Hypnotic Brass Ensemble, y Erykah Badu. 

3 Merrie Land (2018)

El segundo álbum de estudio de The Good, the Bad and the Queen, contó con el productor Tony Visconti, que trabajó en repetidas ocasiones con David Bowie. En esta obra musical sobre la cultura británica, Damon Albarn hizo un comentario político en torno al Brexit, esta vez con una menor presencia folk de la que tuvo su álbum debut.

Los dos álbumes de este conjunto experimental pueden ser vistos como un relato satírico de la historia de Inglaterra contado en dos partes, el primer álbum dibuja paisajes campestres, áridos, incluso desérticos, y habla de tierras lejanas y perdidas, mientras que el segundo es una especie de presentación circense con operetta y una mayor presencia del jazz. Con mucha ironía pone al sueño británico como una broma pesada de las élites para la clase media y a través de sus canciones reflexiona sobre las mentiras en torno a la vida ideal que imaginaba posible el inglés promedio particularmente desde el Thatcherismo, una vida que en un sentido, nunca existió.

2 – Everyday Robots (2014)

El debut solista de Damon Albarn explora con maestría sonidos dub, folk, y soul, en una mezcla que los medios llamaron folktronica, y tanto musical, como líricamente es el álbum más melancólico y personal de este artista. Para su producción, Damon escribió cerca de 60 canciones y le pidió al productor Richard Russell que eligiera sus favoritas. 

Acerca de este álbum, Damon comentó públicamente que todas las canciones en él están basadas en experiencias reales que marcaron su vida de algún modo, también versa constantemente sobre el desarrollo tecnológico versus la fuerza de la naturaleza, fue elogiado por la Rolling Stone con 4 estrellas de 5, la NME lo calificó con 8 sobre 10 y debutó en segundo lugar en el UK Chart.

Como dato curioso, Mr. Tembo fue grabada para un elefante bebé que Damon conoció en un zoológico de Mkomazi, en Tanzania. «Había quedado huérfano […] las personas que conozco lo adoptaron y lo llamaron Mr. Tembo […] conocí al pequeño elefante y era muy dulce. Le canté». 

1 – Mali Music (2002)

Este álbum es innovador en cada aspecto que lo compone. Fue grabado durante el viaje a Malí que hizo Damon Albarn con Oxfam en el 2000, y para capturar la esencia del lugar con honestidad, no fue grabado en un estudio, sino en las calles y con músicos locales, por lo que en las pistas quedaron plasmados también sonidos de los habitantes de la región al pasar o conversar, o las risas de niños que se acercaron a contemplar la producción de este trabajo discográfico.

Otras sesiones espontáneas fueron grabadas en las viviendas de los músicos Afel Bacoum y Toumani Diabaté, entre otros; aunque el álbum cuenta con una duración de 57 minutos con 35 segundos, se grabaron cerca de 40 horas de sonidos y voces tradicionales malienses. Fue lanzado en conjunto por Honest Jones Records y EMI. En este álbum se pueden percibir las influencias dub características de Gorillaz, el vaiven entre el punk y el blues, y sobre todo, la influencia que tuvo África en la visión de la vida para Damon Albarn.

Deja un comentario

Redactor periodístico y publicitario egresado de la U.N.A.M./Comentarista de la cultura pop/Twitter: @augustozetape
A %d blogueros les gusta esto: