Una nueva película de Halloween tuvo su estreno hace poco. El género slasher basa su éxito en varias secuelas, donde el villano hace de las suyas, como si fuera un ser inmortal. Esto último es lo que le quita lo terrorífico después años. Cuando ves una película de Halloween puedes pensar, de inmediato, que la sangre que aparece es pura salsa catsup.
Don’t Hug Me I’m Scared es como Sesame Street, si ésta última fuera una pesadilla de la que no despiertas. Puedes ver una imagen de los tres personajes principales y pensar que no puede ser para tanto. Con tan solo ver el primero episodio te habrás arrepentido de verlo. La serie está diseñada para moverle el cerebro a cualquier persona. Don’t Hug Me I’m Scared es una explosión de surrealismo mezclada con horror psicológico.

¿Quieres tener la noche perfecta de Halloween sin ver ninguna película de Halloween? Escucha esto: piénsalo muy bien antes de hacer un maraton de Don’t Hug Me I’m Scared. No escribas el nombre de la serie en Youtube tan a la ligera. Porque es un espectáculo terrorífico con marionetas que cuestionan la realidad. Un mundo donde parece imposible adivinar que podrá aparecer y cómo podrá hacerlo.
Don’t Hug Me I’m Scared, ante todo, es un triunfo de la creativad y nos enseña lo importante que es dejar que los artistas hagan lo que quieran.





