En el Teatro Milán se presenta a partir del 2 de junio «La Golondrina», basada en una tragedia real, que plantea un espacio para la empatía, donde el dolor propio y el ajeno se reconocen mutuamente.

Los 120 minutos que aproximadamente dura esta obra, que se presenta los Viernes 20:45 horas, sábado y domingo 17:00 y 19:30 horas, son una marea de emociones, pues este drama se sostiene en una sola habitación, con dos protagonistas enlazados por una tragedia y una verdad que se revela a cuenta gotas a lo largo de una conversación.
Lo que inicia cómicamente como una intención vergonzosa por parte de un joven, Ramón, de tomar clases de canto con una de las maestras de más alto renombre, Amelia, termina por ser un campo de batalla emocional, donde dos personas se encuentran con su dolor propio para ayudarse mutuamente a sanarlo, no sin antes atravesar una espiral de incomprensión, negaciones, reclamos, confesiones y recuerdos dolorosos. Lo más emotivo sin duda, es ver a los personajes mirar de frente su propio egoísmo, reconocer que ensimismarse en su propia vivencia de la tragedia es precisamente lo que más les ha dañado.
Con dramaturgia de Guillem Clua, bajo la dirección de Alonso Íñiguez, y con las actuaciones de Margarita Saenz, y German Bracco /Alejandro Puente, alternando, esta obra retrata un encuentro generacional de dolores compartidos y discursos encontrados, para tocar una de las realidades más terroríficas provenientes de la intolerancia a la disidencia: los ataques a espacios recreativos de la comunidad LGBTTTIQ+. Si bien estos crímenes de odio continúan ocurriendo al rededor del mundo, esta dramaturgia está basada en el acto terrorista ocurrido en Orlando, en el bar Pulse, el 12 de junio de 2016, donde más de 50 personas fueron asesinadas.
Precisamente en este mes del Orgullo LGBTTTIQ+ en que se conmemora y se presta especial atención a la lucha por los derechos de la comunidad, esta obra rememora uno de los más trágicos atentados masivos en su contra en lo que va del siglo, proponiendo un espacio para la reflexión, y asimismo posicionando conflictos que se presentan hoy en día alrededor de la ideología y ciertas perspectivas del discurso de la comunidad gay, que si bien nacen de la necesidad de protegerse y ganar respeto frente a una sociedad que los violenta y los segrega continuamente, de pronto no da cabida a la comprensión del dolor de otros afectados por los mismos acontecimientos.
El drama en la escena proviene del planteamiento de que no existen solamente dos extremos, el del amor y el del odio, que no sólo hay acusados ni acusadores, sino que en la franja intermedia entre los que atacan y los que se defienden, hay una falta de comunicación y de tiempo para procesar los cambios por parte de otras generaciones (las familias, por ejemplo), quienes también luchan por no ser cómplices del daño y el dolor, que sin embargo tampoco tienen el espacio ni la oportunidad para entender cómo se debe actuar para ayudarles.
Precios: $934 Preferente $715 Mezzanine | de venta en Taquilla y Ticketmaster




