Los mejores amigos generalmente piensan igual, se ríen juntos y crean un mundo especial en el que nadie puede entrar. Por eso muchas veces lo confunden con amor. Los amigos siempre se apoyan el uno al otro, sin importar lo que pase.
Pero… ¿eso incluye también un plan maestro para estafar a todos los que conocen y así cumplir sus sueños?
En Mesa de Regalos conocemos a Antonia y Nicolás, dos mejores amigos de toda la vida que tienen muchos obstáculos para cumplir sus sueños.
Ella fue obligada a estudiar derecho por su familia y siempre ha querido estudiar literatura, y él puede desarrollar la app más exitosa del país. Pero no tienen como financiarse.

Por si fuera poco, son los únicos de su grupo cercano que siguen solteros. Sus familiares quieren encontrarles pareja como sea.
Pero ellos, simplemente, no creen en el matrimonio.
Un día, durante su trabajo, Nicolás descubre que el dinero de las mesas de regalos de bodas también pueden canjearse en efectivo, y los novios pueden usarlo para lo que quieran sin prejuicios. Así que se le ocurre el plan perfecto: ¿Por qué no se casan para cobrar el dinero?
¿La contraoferta de Antonia? Planear la boda, cobrar el dinero y cancelarla por «conflictos», y después, seguir tan amigos como siempre. El plan perfecto, le llaman. ¿Qué podría salir mal?
Protagonizada por Cassandra Sánchez-Navarro y José Eduardo Derbez, Mesa de Regalos es una divertida comedia romántica que no se siente pesada ni forzada. Además de mostrar la Ciudad de México de una forma realista, se rodea de un ambiente colorido sin verse falso; además de una muy buen selección de música que va muy acorde a lo que vemos en pantalla.
En medio del «plan maestro» de los protagonistas, la selección del resto de los personajes fue muy atinada. La película cuenta además con las actuaciones de Ariel López Padilla, Verónica Bravo, Gustavo Egelhaaf, Daniel Tovar e Irán Castillo. Sus personajes destacan por su preocupación genuina, pero también por su actitud relajada y en cierto, punto, graciosa.

Dirigida por Noé Santillán-López (que también dirigió Infelices para siempre y Veinteañera, divorciada y fantástica) presenta una visión fresca que caracteriza las buenas comedias románticas mexicanas, sin caer en la vulgaridad ni en el humor simple.
La trama, si bien es predecible, es el tipo de película que necesitas ver para volver a creer en el amor y darte cuenta que, a veces, la felicidad siempre ha estado delante de ti, pero no la has visto con los ojos correctos.

Además, aborda temas como la familia, la honestidad, el perseguir los sueños y luchar por lo que uno quiere. Como, a veces, los años pasan, las cosas no salen bien a la primera o toman más tiempo del que debería.
Y aunque eso no significa que uno fracasó, si hace reflexionar. Como menciona el personaje de Antonia: «¿Cuándo uno deja de ser una joven promesa?».
Cassandra Sánchez-Navarro y José Eduardo Derbez logran una conexión muy real que trasciende la pantalla, materializado en personas con quien uno puede identificarse.
Muchas personas hablan sobre como la amistad puede pasar al amor fácilmente, pero pocas veces podemos ver esa transición de sentimientos sin verse forzada por una trama sin sentido. Muestra conexión más allá de la física, complicidad y detalles que, cuando uno está enamorado, son lo mejor del mundo.
Y además, no solo habla del amor de amigos o pareja. También habla sobre el amor de familia, de amigos, hacia las profesiones y hacia uno mismo.
Mesa de Regalos es la película ideal para olvidarse de todo un rato, para creer en el amor y recordar lo graciosa que pueden llegar a ser las personas que uno quiere, mientras apoya el cine mexicano. Es fácil conectar con los personajes, por más que uno se resista. Simplemente, es una película que da mucha felicidad.






