
En la cultura popular, existen personajes llenos de misticismo y misterio, que llaman a la imaginación pues resultan fascinantes, uno de ellos es el bufón, quién son sus características físicas lograba resaltar de la mayoría. Desde tiempos medievales, este personaje era poseedor de privilegios, pues al ser distinto tenía la dadiva de bromear con los reyes y la Corte real, dando así perspectiva de la labor de los mismos para la sociedad.
En este sentido, El Bufón (interpretado por Michel Sheffield, una de las mentes detrás de esta historia) irrumpe en vísperas de Halloween en la vida de una familia disfuncional interpretada por Matt Servitto (conocido por su papel de Dwight Harris en The Sopranos), Lelia Symington (Brut force y Bury me twice) y Delaney White (Pooling evidence) para cuestionarle acerca del efecto de sus decisiones de vida, su futuro e inclusive su salud mental mediante una serie de «bromas» al estilo «Terrifier pero en horario familiar»; con esta frase me refiero a que si bien tiene su dosis sangrienta, está mucho mejor medida y aprovechada que en otras producciones similares, por lo cual es totalmente recomendada para adolescentes que se inician en las películas de terror o para adultos que gustan de thrillers más que de slashers.

El bufón como producto cinematográfico tiene una interesante presentación pues fue dirigida y escrita por el ya mencionado Sheffield y Colin Kwchuk (Star Wars Story de 2017 e Initiation de 2015), producida por Eduardo Sánchez quién estuvo detrás de la galardonada y pilar del «found footage» The blair witch project y respaldada por Epic pictures, la casa detrás de Big ass spider (ganadora de SXSW film festival) y Bad candy (ganadora del FANtastic horror film San Diego).
No quisiera dejar pasar la oportunidad de mencionar la serie de tres cortos en que está basada esta idea: The Jester chapter 1, 2 y 3. Estos cortos muestran a un personaje obsesionado con el «espíritu» del Halloween, quién al estilo Trick´r treat, hace sufrir a sus personajes menos festivos durante esta celebración. Es una obra sin complicaciones y totalmente disfrutable, realizada por Sheffield (que se inicia en la actuación con este papel) y Kwchuk, ellos muestran que con el mínimo de presupuesto y una genial idea se puede llegar a la pantalla grande. No se arrepentirán de mirar el origen de The Jester.




